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Miles de extranjeros aprenden español en el país de Borges y Cortázar

 

Por Natalia Kidd

Buenos Aires, 1 oct (EFE).- La buena fama académica, la tradición cultural y un tipo de cambio conveniente atraen cada año a Argentina a miles de extranjeros que quieren estudiar español, un fenómeno en plena expansión en el país suramericano.

El número de extranjeros que no tienen el español como lengua madre y que opta por aprender este idioma en la tierra natal de Jorge Luis Borges y Julio Cortázar ha crecido a un ritmo del 25 por ciento anual desde 2004 y en 2007 ascendió a 25.000, según un informe de la Cancillería argentina y de la Asociación Argentina de Docentes de Español (AADE).

"El factor económico del tipo de cambio influye, pero hay otras variables que colaboran a este crecimiento, como el hecho de que Argentina siempre fue valorada por su nivel de enseñanza", señaló a Efe Luciana Velloso, de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería argentina, que promociona la enseñanza del español para extranjeros en el país.

Argentina tiene desde 2004 un Certificado de Español, Lengua y Uso (CELU), diseñado por un consorcio de universidades argentinas y reconocido por el Ministerio de Educación y la Cancillería del país, "que es el único examen oficial de español como lengua extranjera que existe en Hispanoamérica y que, además de tomarse en Argentina, también se realiza en Berlín, París y ocho ciudades de Brasil", destacó Velloso.

Un 48 por ciento de los extranjeros que estudia español en Argentina tiene entre 21 y 40 años y lo hace en un contexto de vacaciones extensas o un "año sabático", donde el país suele ser la primera escala de un viaje por Latinoamérica y aprovechan para aprender un idioma que necesitarán usar durante su periplo.

Un 25 por ciento son jóvenes que necesitan aprender la lengua por motivos laborales y un 18 por ciento son estudiantes que llegaron a Argentina por un intercambio universitario.

Casi un 40 por ciento de los estudiantes proviene de Europa, un 25 por ciento es estadounidense y un 16 por ciento viene de Brasil, un segmento éste último que crece a una tasa anual 5 por ciento.

Según fuentes del sector consultadas por Efe, una clase de una hora cuesta en Argentina entre 10 y 45 dólares.

Cerca de doscientos centros educativos dan clases de español para extranjeros, sin contar los profesores que prestan este servicio de forma particular, un mercado que también se dinamiza con una creciente oferta de capacitación dirigida a los docentes y una incipiente industria editorial alrededor del español para extranjeros.

"En la década de los 90 ya se enseñaba español, aunque mayormente a empresarios extranjeros y de forma particular. Tras la crisis de 2001 y la devaluación del peso, la enseñanza se volvió masiva", contó a Efe la presidenta de la AADE, Gabriela Rusell.

Según la experta, la crisis económica hizo que muchos estudiantes y profesionales de la carrera de Letras y profesores de inglés se orientaran a esta posibilidad laboral con gran demanda, en un momento en que el trabajo era un bien más que escaso en Argentina.

Éste fue el caso de Gisela Giunti, periodista de profesión, y que en 2002 vio en la enseñanza del español a extranjeros una salida laboral que construyó a través de la capacitación continua y el diseño de clases "a medida" de cada alumno.

"Tomo en cuenta los intereses personales y las necesidades profesionales de cada alumno y, a partir de su perfil, flexibilizo los contenidos de las clases", explica esta joven profesora.

Junto a la piscina de un hotel de lujo, un café bohemio de Buenos Aires o los señoriales rincones de una embajada pueden ser los inusuales salones de clase en los que Giunti desentraña para sus alumnos los misterios del idioma de Cervantes.

Recomendada en la guía viajera "Lonely Planet" y en la selecta red social de internet "Small World", Giunti complementa sus clases con talleres de juego y de historia argentina, clases de tango y hasta partidos de polo.

"Hace poco, por ejemplo, di clases al sol en la terraza de un apartamento a tres neozelandeses expertos en finanzas que se tomaban un año para viajar por Latinoamérica y comenzaron por Argentina, donde tomaron lecciones para aprender lo básico y necesario para poder moverse en la región sin dificultades", relató.

Según informes oficiales, el turismo es la principal actividad complementaria a la enseñanza del español para extranjeros, por lo que está actividad docente también experimenta una explosión en destinos de viaje populares de Argentina, como Bariloche y Mendoza. EFE

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